Plasticidad neuronal para una salud equilibrada
La plasticidad neuronal es la capacidad que tiene nuestro cerebro para adaptarse, cambiar y reorganizarse a lo largo de la vida. Es como si nuestro cerebro tuviera la habilidad de “aprender nuevos caminos” para funcionar mejor. Incluso en situaciones difíciles —como un trauma, una enfermedad o una pérdida— el cerebro puede crear nuevas conexiones si le damos las condiciones adecuadas.
Ejemplo sencillo: si una carretera se bloquea, el cerebro puede construir un desvío para seguir avanzando.
Álvaro Pascual-Leone lo comparó a un trineo que baja por una colina cubierta de nieve. Una vez que se baja de la colina es más fácil de desviarse o tomar cualquier ruta. Sin embargo, si pasas por el primer trayecto varias veces, empiezan a formarse unos surcos que terminan dificultando el que puedas desviarte. En el caso del sistema nervioso pasa lo mismo, si este recibe un estímulo repetidamente, llega un momento en que esas vías de comunicación se hacen como más rígidas y difíciles de cambiar.
Es por ello que, hoy en día al estudiar el comportamiento y la conducta de la persona, se llega a saber rápidamente el por qué algunos tienen comportamientos muy rígidos y difíciles de cambiar. Esto es debido a esta plasticidad que tiene el sistema nervioso de adaptarse a un comportamiento constante.
¿Por qué es importante para la salud?
Una buena plasticidad neuronal protege nuestra salud mental, emocional y física. Nos permite:
- Aprender cosas nuevas incluso en la vejez.
- Recuperarnos de lesiones o enfermedades cerebrales.
- Cambiar hábitos negativos por hábitos más saludables.
- Adaptarnos mejor al estrés, mejorando la regulación emocional.
- Reforzar el bienestar emocional y la resiliencia.
Cuanto más activo, flexible y conectado está nuestro cerebro, mejor nos sentimos y más capaces somos de afrontar los desafíos de la vida.
¿Cómo funciona a nivel cerebral?
La plasticidad se basa en tres procesos clave:
- Neurogénesis: formación de nuevas neuronas, especialmente en el hipocampo (zona clave para la memoria y el estado de ánimo).
- Sinaptogénesis: creación de nuevas conexiones entre neuronas (sinapsis).
- Reorganización funcional: cuando una parte del cerebro asume funciones de otra que ha sido dañada o debilitada.
Estas funciones son sensibles a lo que hacemos cada día: lo que pensamos, sentimos, comemos, cómo dormimos o nos movemos… ¡todo cuenta!
Factores que favorecen la plasticidad neuronal.
Nuestro programa de la Escuela del Bienestar, con el método del 4×4 es un potente factor favorecedor de la plasticidad cerebral por que se desarrolla en torno a 6 claves favorecedores de la Plasticidad Neuronal:
- Gestión del estrés (Ejercicio 4×4): Reduce cortisol, reactiva la corteza prefrontal y favorece el equilibrio emocional.
- Actitud mental positiva: Mejora la dopamina y la serotonina, esenciales para la neuroplasticidad.
- Sueño reparador: Durante el sueño profundo, el cerebro consolida aprendizajes y refuerza conexiones.
- Conexión con la naturaleza: Mejora el flujo sanguíneo cerebral y reduce inflamación cerebral.
- Nutrición saludable: Nutrientes como ácidos grasos omega-3, antioxidantes y polifenoles mejoran la función sináptica.
- Movimiento físico regular: El ejercicio estimula la BDNF (Factor Neurotrófico Derivado del Cerebro), una “fertilizante” para las neuronas.
¿Qué bloquea la plasticidad?
Factores como el estrés crónico, la inactividad física, el aislamiento emocional, una alimentación inflamatoria y la falta de estímulos provocan que el cerebro entre en modo de “rigidez” y pierda flexibilidad para adaptarse.
También creencias limitantes o patrones emocionales no resueltos (como el miedo, la culpa o la frustración) actúan como frenos. Por eso, trabajar en lo emocional es tan importante como lo físico.
Nuestro programa de La Escuela del bienestar mejora el bienestar de las personas por que estimula zonas clave como:
- La corteza cingulada anterior, que ayuda a detectar lo importante.
- La ínsula, que mejora la conciencia corporal.
- El córtex prefrontal, que regula emociones y decisiones.
- El hipocampo, que se relaciona con el aprendizaje y la resiliencia.
Nuestro programa logra que el cerebro deje de gastar energía en el modo pelear o huir, y lo dedique a la plasticidad cerebral.
Un cerebro que se adapta, equivale a una vida que florece
El secreto de una salud equilibrada no está en tener una vida perfecta, sino en tener un cerebro flexible que nos permita adaptarnos con sabiduría, amor, justicia y poder.
Por eso, cuidar la plasticidad neuronal es cuidar nuestra capacidad de:
- Aprender
- Resolver
- Superar
- Conectar
- Y vivir con plenitud
¿Cómo podemos cambiar nuestro comportamiento?
Si se quiere cambiar el comportamiento se tiene que empezar a hacer acciones diferentes. Es por ello, que quienes estudian el comportamiento humano y la neuroplasticidad recomiendan que siempre hagamos cosas diferentes de las que estamos acostumbrados a hacer para que nuestro sistema nervioso llegué a crear unas nuevas conexiones.
Es más, estamos completamente seguros de que, el solo hecho de haber leído esta información hará que tu cerebro o sistema nervioso no sea el mismo de antes. Tus estímulos están generando y liberando unos neurotransmisores diferentes a los que estaban acostumbrados a producir. Estos se conectan y crean unos circuitos neuronales que antes no tenías. A la vez, ciertos genes se activan para poner en marcha las proteínas que van a favorecer la conexión de determinados neurotransmisores que facilitaran la modulación del sistema nervioso o cerebro para que se adapten a la información que estás leyendo.
