Quemar las naves es un dicho muy conocido en México. Se atribuye al hecho de que, en 1521, en pleno siglo 16, Hernán Cortés, cuando pisa por primera vez las tierras mexicanas para su conquista surge un motín entre sus hombres. Tras un consejo de guerra mandó a hundir la mayor parte de los barcos para evitar que se cayeran en la tentación de querer regresar por la dificultad de la misión.

Desde entonces, esa expresión entra en el lenguaje coloquial entre los mexicanos. Pero, parece ser que el primero en aplicar este método fue Alejandro Magno. Esa expresión también se usa en Europa, ya que mantiene su sentido desde que se incorporó al lenguaje coloquial.

quemar las naves y una salud equilibrada

Inicios de Alejandro Magno

Aristóteles influyó a Alejandro con los poemas de Homero, quien fue una gran influencia mediante su literatura. Recibió sus enseñanzas hasta que Alejandro cumplió 17.  Por todo esto, Alejandro siempre manifestó profunda gratitud hacia su maestro. Tuvo otros maestros que lo sometieron a una rigurosa disciplina, lo que le dotó un perfecto autodominio sobre sus emociones y sus actos. Cuando cumplió 12 años, el Rey decidió encargarse personalmente de su educación, quedándose muy sorprendido por la inteligencia y valor de su hijo.

Con el tiempo, la Ilíada se convirtió en una verdadera obsesión para Alejandro. Por lo que siempre admiró la cultura griega y las epopeyas griegas. La idea de Alejandro era la extensión de la cultura helénica hasta los confines de la tierra. Aunque se vio muy favorecido con varias coincidencias que supo aprovechar y logró convertir la fantasía de los personajes de la Ilíada en una realidad que había cultivado en su mente durante su formación intelectual al lado de Aristóteles.

Alejandro Magno y el dicho quemar las naves

Las hazañas de Alejandro Magno fueron un torbellino inmenso, que incluso al día de hoy se afirma sin lugar a dudas que su paso por el mundo cambió el curso de la historia.

Todo este pequeño recordatorio de la vida de Alejandro Magno nos sirve para entender el famoso dicho “quemar las naves”. 

Se cuenta que el Rey de Macedonia quería conquistar la península de Fenicia, formada actualmente por Siria, Líbano e Israel. Y al encontrarse en la costa de ese territorio, se dio cuenta que el ejército persa, triplicaba al suyo y ante esa desventaja, sus hombres empezaron a dudar en el campo de batalla.

Alejandro Magno ordenó quemar sus barcos y ante sus soldados les dijo:

“Observar atentamente esos barcos ardiendo, nos marcan un solo camino; la victoria. Si no ganamos, no tenemos oportunidad de regresar a casa y ninguno de ustedes tendrá la oportunidad de volver a ver a su familia. La única salida es triunfar en el campo de batalla y volver a Grecia en los barcos de nuestros adversarios.”

Quemar las naves y Alejandro Magno

Así que, quemar las naves en el momento preciso, en que volver atrás no es una opción, es el sentido que encierra la frase “quemar las naves”. Al ordenar quemar sus naves, Alejandro Magno con el grupo de sus hombres, suficiente adrenalina que da esa fuerza para emprender, además, de la fuerza física y psicológica que les permitió doblegar al imponente y todo poderoso ejército persa.

Todo ello se debió, a que su Rey tenía una tensión concentrada en su objetivo, que era vengarse del imperio persa. Él sabía lo que debía hacer, para dar ese cambio ante la situación en la que encontraba.

Tipos de pensamiento

Pensamiento convergente

Pensar de manera convergente es pensar deductivamente. Por ejemplo, yo tengo un dolor en la cabeza y eso significa que tengo una cosa ahí y que tengo que ir a un experto para que me lo quite. Ese pensamiento basado en la lógica, está basado en lo que llamamos la mente consciente.

Por lo tanto, muchos razonamientos que tenemos, que nos impiden avanzar es porque tenemos pensamientos muy convergentes. Es decir, un pensamiento deductivo que se basa de las primicias de nuestro argumento que muchas veces pueden ser deducciones falsas. 

Pensamiento convergente- Quemar las naves

Los hombres de Alejandro Magno lo que hacían era pensar que no podían ganar la batalla, y eso era porque sentían: miedo, inseguridad, perdieron la confianza en sí mismos que hasta olvidaron que antes habían ganado otras batallas. Simplemente veían lo evidente, en este caso, llegaron a pensar y ver que el ejército Persa era un ejército mucho más grande. Haciéndoles deducir que no podían ganar. 

Pensamiento divergente

Pensamiento divergente

El tipo de pensamiento de Alejandro Magno era divergente, es decir, que ante una situación tenía muchas posibilidades y soluciones que lo hacían pensar que sí podían ganar. Por eso, pensó que la forma de tener la victoria era cambiando el tipo de pensamiento que tenían sus hombres, tocando sus emociones y quemando sus propias embarcaciones.

Así que, si haces siempre lo mismo, ya sea porque tus abuelos o padres lo hacían, llegarás a tener un pensamiento convergente o deductivo. Por lo tanto, eso te llevará siempre a los mismos resultados.

¿Cómo se relaciona quemar las naves con nuestra técnica 4x4?

Como podemos ver, en el proceso de la transformación, obtenemos nuestras mejores versiones. Pero, también tiene que ver un punto en la quema de naves, es decir; un punto de no retorno hacia nuestros hábitos y costumbres anteriores. Por ello, si realmente queremos seguir transformando y lograr nuestro objetivo, debemos seguir estás seis claves para tener una salud equilibrada:

  1. La actitud mental positiva
  2. El hábito de hacer ejercicios físicos
  3. El control del estrés
  4. La relajación y el descanso
  5. La buena nutrición
  6. Conexión a tierra
proceso de transformación de quemar las naves en las personas

Todo esto es algo que vamos practicando y convirtiéndolo en un patrón de la mente subconsciente, ya que, de esa manera, no vamos a tener un retorno hacia los hábitos anteriores. La expresión quemar las naves o el punto de no retorno lo podemos relacionar con la palabra “decidir”, que significa resolver o hacer que alguien tome una resolución definitiva de alguna cuestión.

Por ejemplo, si hemos decidido practicar el 4×4, tenemos que hacerlo o cumplirlo, de acuerdo, a la decisión que hemos tomado. También se ha dado el caso, que muchos de nuestros amigos que se encuentran en nuestra Escuela Bienestar, le ha ayudado el poder decidir y cambiar su rutina de vida, como un inicio de su bienestar. Como hemos mencionado, tener una actitud mental positiva es indispensable.

Quemar las naves o punto de no retorno en Escuela del Bienestar

El quemar las naves o el punto de no retorno en la transformación significa que a partir del conocimiento que tenemos, talvez sobre cómo funciona nuestro cuerpo o cómo funciona nuestra mente, eso nos compromete a seguir actuando y comportándonos coherentemente con el conocimiento que tenemos. Es como que, una vez que se nos abre la mente ya no podemos decir que no vemos. Así que, podemos decir que gracias al conocimiento que tenemos, esta va a requerir acción o compromiso de nosotros mismos.

Por ejemplo, si decimos que queremos tener una buena salud o bajar de peso mediante la técnica 4×4, pero no actuamos de acuerdo a lo que queremos, entonces no estamos siendo coherentes. Además, para ello se requiere confianza y constancia en el proceso para lograrlo. Y si tenemos pensamientos o atajos del pasado, debemos quemarlos o eliminarlos para que no interrumpa nuestra meta. Más bien, debemos estar concentrados en nuestro objetivo, tal como lo hizo Alejandro Magno. Aquí ABC explica el origen histórico de la expresión «quemar las naves».

En nuestra Escuela Bienestar lo que hacemos es entrenar la mente para que la mente consciente y la mente subconsciente estén siempre en coherencia. Esto te permitirá actuar de acuerdo, a tus intensiones.

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