Los pensamientos limitantes y una salud equilibrada

Los pensamientos limitantes son convicciones que limitan nuestro desarrollo. Para ello, es importante descubrir cuáles son esos pensamientos. Además, estas creencias son programas que el subconsciente ha grabado y están activos. Es así como, los programas activos pueden llegar a limitar nuestra personalidad o puede ser potenciadora de nuestro desarrollo.

Cabe recordar que la mente subconsciente es la que influye entre el 95% o 99% de nuestra vida. Además, podemos decir que es una mente instintiva que la recibimos en forma de sensaciones en nuestro cuerpo.

cómo evitar pensamientos limitantes

Cómo se alimentan los pensamientos limitantes

Cómo se alimentan los pensamientos limitantes

Las creencias están como programas activados en nuestra mente subconsciente. Los cuales son conceptos que no son reales, pero que la persona los siente como si fuese real y son los que te empujan a la acción.

Lo que alimenta estos pensamientos limitantes o programas son los pensamientos negativos. Estos dan lugar a que se haga o convierta en una creencia y los pensamientos se vuelvan extremistas, alarmantes y exagerados. Por lo tanto, cuando la mente subconsciente recibe ese momento como una amenaza, anula la mente consciente y pone en marcha las reacciones de defensa del cuerpo.

Esas reacciones que están hechas para que actúen durante una verdadera amenaza, tienen una fase de agotamiento que se desactiva y cuando eso pasa, se da un desequilibrio. Es ahí cuando la persona se enferma o empieza a tener reacciones de malestar. Así como también, pensamientos negativos que terminan creando sentimientos negativos.

Grupos de creencias que limitan a las personas

  • Creencias de capacidad: la persona suele asociar su Yo con un No puedo.
  • Creencia de posibilidades: aquí la persona tiene un pensamiento de: Esto no me puede suceder, lo ve de una manera exagerada.
  • Creencia de inmerecido: cree que tales cosas no le deberían suceder.

Estos grupos de creencias limitantes bloquean nuestra manera de pensar y repercuta en toda nuestra existencia.

¿Desde qué edad se desarrollan las creencias o pensamientos limitantes?

qué son las creencias limitantes en los niños

Algunos son ancestrales, es decir, desde nuestros antepasados. Algunos de ellos, vivieron experiencias que no pudieron resolver y se quedaron grabados en el subconsciente. Aunque no hayamos vivido sus experiencias, solemos tener una percepción interior que nos hace sentir eso.

Otra forma de sentir esas experiencias es cuando lo hemos estado desarrollando en los primeros años (desde la concepción hasta los 7 años).

Todo lo que sucedió allí, influye en nuestro desarrollo y en nuestra percepción de la realidad de las cosas. Una razón es que durante ese tiempo solemos tener solo la mente subconsciente. La mente consciente empieza a desarrollarse a partir de los 7 años en adelante.

El papel de los padres para evitar las creencias limitantes

Antes de los 7 años, hemos dependido de nuestros cuidadores, los principales son nuestros padres. Por ejemplo, la función del padre es el de dirigir, proteger y proveer. La ausencia de esa figura crea un vacío en el desarrollo del niño, llegando a afectar a lo largo de los años. En el caso de la madre, es la que nutre, la que arropa y da afecto. Cuando hay esa ausencia en la niñez hace que también haya un vacío y llegan a pensar que no se lo merecían. Aunque, en algunos casos esos papeles lo reciben los hermanos mayores, abuelos, tíos, etc.

Lamentablemente, la persona crece con una sensación de ausencia de no haber sido criado con las personas ideales, que son sus padres. Pero con el tiempo, pueden llegar a asimilar su realidad y el cómo pasaron las cosas. Comúnmente es por eso que vemos a personas que ante cualquier meta u objetivo piensan en un: No puedo, no me creo capaz de hacer eso.

Por esta razón es importante escuchar o prestar atención a esos pensamientos limitantes. Sobre todo, cuando están tranquilos, ya que con eso, puedes lograr identificarlos y trabajar en ello para que no sigan limitándote en las cosas que tú deseas lograr.